verso

"El mundo no cierra todavía" (Jorge Tamargo)

lunes, 7 de enero de 2013

Regreso y poema




Queridos lectores, amigos todos, ¿estáis todavía por ahí? Después de dos meses de pausa (aunque con una imprevista y breve incursión) regreso a este espacio, donde espero reencontrarme con vosotros. Por razones personales, no pude dedicar a la poesía todo el tiempo que pretendí en un inicio, pero sí el necesario para volver sobre un libro que me esperaba hace mucho, y que gira alrededor del deseo. Sobre ello indagué mientras estuve “ausente”. Como siempre, tengo dudas en cuanto a lo logrado, pero alcancé a trabajar en 25 poemas (unos nuevos y otros no) que por ahora no destruiría. Sí, un poemario en ciernes, o sea, un milagro más que, quién sabe, tal vez algún día pueda compartir con los que creen en tales cosas. Regreso al formato en busca de vuestra complicidad, compartiendo con vosotros uno de los poemas del referido libro. Ojalá os agrade. Con mis mejores deseos para el nuevo año,


  Encrucijada

El deseo, qué será,
si no la insoportable inconsistencia de lo ardido.
                                                 José Mármol

  ... y llegamos a la encrucijada
  que se despliega en la vertical del miedo.
  ¿Acaso sujetar lo que tenemos
  andado y visto por caminos ciertos,
  o seguir asediando lo inasible
  con las redes maltrechas del deseo?
(A un lado del hito nos espera
una serpiente de hielo.
Al otro lado serpea
su simétrica de fuego.)
  Cuidado.
  Cualquier error aquí se paga caro.
(Ambos umbrales notician
un adusto laberinto:
ni ardiente princesa al quite,
ni cómplice hilo al suelo.)

  Cuidado, cuidado, pero continuemos…

  Ah, el deseo, qué será,
  si no la duda genitora que en cada encrucijada se solventa:
  mordida-una de la serpiente dual
  en la manzana perfecta.


5 comentarios:

  1. Hermano: Aunque no hayas podido dedicar todo el tiempo que quisiste a la revisión de ese libro, me alegro mucho de tus vueltas a esos viejos senderos. Ir de nuevo a lo andado debe provocar admiraciones muy raras.
    Del deseo has de decir muchas cosas que ya quiero saber. Hay algo que de él se ha dicho, que me encanta: "el mejor deseo es el que no acaba de serlo" En muchos ámbitos no digo yo si es esto cierto.
    Te mando un fuerte abrazo y las ganas de que te colme todo lo bueno este año, a ti y a los tuyos, que ya son también los míos.

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  2. Muchas gracias, querido amigo. Lo mismo te deseo a ti. "El mejor deseo es el que no acaba de serlo". ¿Quién lo dijo? Puede ser: el deseo tiene ese cariz vertiginoso, frenético, ¿infinito?, que pudiera atentar contra él mismo en el justo momento de su concreción. ¿Un deseo siempre en potencia, siempre en ciernes? Interesante idea, aunque compleja para un análisis rápido. Quedémonos, de momento, en su verdad poética. Al fin y al cabo, todo lo que no es, pero tiene en sí la potencia del ser, suele resultar muy seductor para nosotros. Todo lo arrebatado, o simplemente sustraído al tiempo, coquetea irresistiblemente con la eternidad. Lo que no es, no puede dejar de ser. Y ese “limbo” es, poéticamente, muy atractivo. Un abrazote. Jorge

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  3. Me alegra mucho poder volver a este refugio de paz, y de lo que más me gusta, la Poesía.
    Eres grande querido amigo. El poema exquisito. Deseo, y sé que así será, que tu libro acabe siendo lo que tu sensibilidad y buen hacer ansían.
    Besos.
    Mercedes.

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  4. Querida amiga, no sé cómo agradecer tus generosos ánimos. "Un refugio de paz". Qué suerte que lo veas así. Ojalá mis esfuerzos sigan mereciendo tu atención. Querrá decir que no son del todo vanos. Ojalá la poesía obre (también) ese milagro, pues en él creceremos los dos, seguro. Muchas gracias por tu complicidad y tu sensibilidad. Te abrazo. Jorge

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  5. Siempre tendrás mi atención y mi amistad abiertas como lo hacen las piernas de la mujer en el momento álgido del parto, y nuestra hija será la Poesia; con ella iremos creciendo, sobre todo yo, y andando ese camino que decía nuestro querido Machado. Siempre es mejor vivir caminando juntos.
    Besos.
    Mercedes.

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